martes, 23 de febrero de 2016
domingo, 21 de febrero de 2016
EL
ENFADO
El enfado es una
emoción negativa con un intenso poder seductor, pues se alimenta a sí misma en
una especie de círculo cerrado, en el que la persona despliega un diálogo
interno para justificar el hecho de querer descargar la cólera en contra de
otro. Cuantas más vueltas le da a los motivos que han originado su enfado,
mayores y mejores razones creerá tener para seguir enojado, alimentando con sus
pensamientos la llama de su cólera. El enfado, pues, se construye sobre el
propio enfado y su naturaleza altamente inflamable atrapa las estructuras
cerebrales, anulando toda guía cognitiva y conduciendo a la persona a las
respuestas más primitivas.
Dolf Zillmann,
psicólogo de la Universidad de Alabama, sostiene que el detonante universal del
enfado radica en la sensación de hallarse amenazado, bien sea por una amenaza
física o cualquier amenaza simbólica en contra de la autoestima o el amor
propio (como, por ejemplo, sentirse tratado de forma injusta o ruda o recibir
un insulto o cualquier otra muestra de menosprecio).
LaInteligencia Emoconal atiende no solamente factores del currículo de corte académico
sino también el desarrollo intrapersonal e interpersonal, como parte
motivacional del aprendizaje. Es que el mirar a la persona en su contexto interno y externo es lo que permite tanto a docentes y estudiantes interactuar con efectividad en su preparación para
el mundo real; aquel mundo que se recrea y crea permanentemente en las aulas
sin muchas veces saber qué y para se lo hace.
Este interactuar debe ser consiente en nuestro autoconocimiento, en el
manejo de emociones propias y ajenas, en el motivarse y motivar a los demás, en el
saber reconocer emociones ajenas y en el poder relacionarse con los demás.
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LAS ESCUELAS
Como una alternativa de aprendizaje para potenciar a nuestros
estudiantes desde la escuela, para interactuar inteligentemente con el manejo de sus emociones en su
entorno social.
Si sabemos conocernos desde nuestro interior nos valoraremos como
personas, podremos reaccionar con efectividad ante los nuevos retos que nos
impone la globalización, nos adaptaremos a los cambios acelerados de la posmodernidad sin perder la perspectiva de lo que somos, a ser productivos
pensando siempre en el servicio y no el lucro, en trabajar en equipo y no
el grupo o individualmente y finalmente para construir una sociedad justa y
equitativa con oportunidades para todos.
LA MOTIVACIÓN
Se refiere a las tendencias emocionales que
guían o facilitan el cumplimiento de las metas establecidas. Parte de "la
capacidad de motivarse uno mismo", siendo la aptitud maestra para Goleman,
aunque también interviene e influye "la motivación de los demás".
"...Los verdaderos buenos resultados requieren cualidades como
perseverancia, disfrutar aprendiendo, tener confianza en uno mismo y ser capaz
de sobreponerse a las derrotas". Esta actitud es sinérgica, por lo cual,
en el trabajo en equipo, motiva a los demás a perseverar con optimismo el logro
de objetivos propuestos.
CLASIFICACIÓN DE INTELIGENCIA EMOCIONAL DE GOLEMAN
Clasificación de Inteligencia Emocional de Goleman
Afirma que inteligencia emocional es un término incluye grandes tipos:
- La Inteligencia Personal.
- La Inteligencia Interpersonal.
Inteligencia Personal
Está compuesta a su vez por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes:
Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender las propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto que éstos tienen sobre los demás y sobre el trabajo.
Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos, de pensar antes de actuar y de evitar los juicios prematuros.
Auto motivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando soluciones.
LA INTELIGENCIA INTRAPERSONAL EN EL AULA
La inteligencia intrapersonal determina en gran medida el éxito o el fracaso de nuestros estudiantes. Desde el punto de vista del profesor es también tremendamente importante porque de ella depende que acabemos el curso en mejor o peor estado anímico. Para los estudiantes es importante porque sin capacidad de auto - motivarse no hay rendimiento posible.
Cualquier aprendizaje supone un esfuerzo. El control de las emociones es importante no sólo durante un examen, sino en el día a día. Cualquier aprendizaje de algo nuevo implica inevitables periodos de confusión y frustración y de tensión. Los estudiantes incapaces de manejar ese tipo de emociones muchas veces se resisten a intentar actividades nuevas, por miedo al fracaso.
Desde el punto de vista de los profesores no podemos olvidar que en muchos países la docencia es una de las profesiones con mayor índice de enfermedades mentales como la depresión. Si nuestros estudiantes pasan por periodos de frustración y tensión, ¿qué no decir de nosotros, los profesores?
A pesar de su importancia la inteligencia intrapersonal está totalmente dejada de lado en nuestro sistema educativo. La inteligencia intrapersonal, como todas las demás inteligencias es, sin embargo, educable.
Inteligencia Interpersonal
Al igual que la anterior, esta inteligencia también está compuesta por otras competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con los demás:
• Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones emocionales.
Habilidades sociales: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir e influenciar en los otros.
LA INTELIGENCIA INTERPERSONAL EN EL AULA
La inteligencia interpersonal es importante para cualquier estudiante, porque es la que le permite hacer amigos, trabajar en grupos, o conseguir ayuda cuando la necesita. El aprendizaje es una actividad social en gran medida.
La inteligencia interpersonal es todavía más importante desde el punto de vista del profesor, porque sin ella no podemos entender a nuestros estudiantes, sus necesidades y sus motivaciones.
Además la empatía no sólo me permite entender al otro, cuando me pongo en el lugar del otro y aprendo a pensar como él puedo entender, entre otras cosas, la impresión que yo le causo y eso es crucial para un profesor, porque es lo que me permite ir adaptando mi manera de explicar hasta encontrar la más adecuada para ese estudiante o grupo de estudiantes.
Todos los profesores tenemos grupos de estudiantes con los que nos es más fácil el trabajo que con otros. Las mismas pautas de comportamiento de los grandes comunicadores nos pueden ayudar a extender nuestro radio de acción.
sábado, 20 de febrero de 2016
INTELIGENCIA EMOCIONAL
¿Qué es la Inteligencia Emocional?
Puede definirse como la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, selecionar y trabajar sus emociones y las de los demas con eficiencia y generando resultados positivos. es decir, es la habilidad para gestionar bien las emocione, tanto las nestras como las de los demás.
Puede definirse como la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, selecionar y trabajar sus emociones y las de los demas con eficiencia y generando resultados positivos. es decir, es la habilidad para gestionar bien las emocione, tanto las nestras como las de los demás.
Origen del concepto
Las
definiciones populares de inteligencia hacen hincapié en los aspectos
cognitivos, tales como la memoria y la capacidad para resolver problemas de
este tipo, sin embargo Edward L. Thorndike, en 1920, utilizó el término
inteligencia social para describir la habilidad de comprender y motivar a otras
personas. En 1940, David Wechsler describió la influencia de factores no
intelectivos sobre el comportamiento inteligente y sostuvo, además, que los
test de inteligencia no serían completos hasta que no se pudieran describir
adecuadamente estos factores. Estos autores no tuvieron mucha influencia en
estas definiciones hasta que, en 1983, Howard Gardner, en su libro Inteligencias
múltiples: la teoría en la práctica, introdujo la idea de que los indicadores
de inteligencia, como el coeficiente intelectual, no explican plenamente la
capacidad cognitiva, porque no tienen en cuenta ni la “inteligencia
interpersonal” (la capacidad para comprender las intenciones, motivaciones y
deseos de otras personas) ni la “inteligencia intrapersonal” (la capacidad para
comprenderse uno mismo, apreciar los sentimientos, temores y motivaciones
propios).
El
primer uso del término inteligencia emocional generalmente es atribuido a Wayne
Payne, citado en su tesis doctoral. Un estudio de las emociones: el desarrollo
de la inteligencia emocional (1985).
La
relevancia de las emociones en el mundo laboral y la investigación sobre el
tema siguió ganando impulso, pero no fue hasta la publicación en 1995 del
célebre libro de Daniel Goleman, Inteligencia emocional, cuando se popularizó
el término inteligencia emocional hasta límites insospechados, haciéndose muy
popular en forma de artículos en periódicos y revistas, tiras cómicas, programas
educativos, cursos de formación para empresas.
CUALIDADES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
La
teoría de Goleman propone no sofocar o
eliminar las emociones, sino de controlarlas, es decir, reducir las emociones desfavorables a un
mínimo deseable e incitar las emociones favorables, como en el caso de la motivación.
Las
principales cualidades de la inteligencia emocional son cinco:
1.
Conciencia de uno mismo: Es
la capacidad de reconocer los propios sentimientos, emociones o estados de
ánimo.
Las
emociones tienen diversos grados de intensidad, algunas son lo suficientemente
intensas como para poder percatarnos de ellas en forma consciente, pero otras
están por debajo del umbral de percepción consciente. Es por ello que desarrollar
esta primera cualidad implicará la posibilidad de poder modificar este umbral
que separa las emociones conscientes de las no conscientes, haciendo que éstas
últimas puedan ser percibidas.
La importancia de conocer
nuestras emociones reside en el hecho de que a partir de allí podemos
controlarlas, pudiendo modificar los estados de ánimo desfavorables.
2.
Equilibrio
anímico: Goleman llama así a la capacidad de control del mal
humor para evitar sus efectos perjudiciales, entendidos estos en términos de
conductas indeseables. Ejemplo, la ira, uno de las emociones más difíciles de
controlar.
3.
Motivación: Es
la capacidad para auto-inducirse emociones y estados de ánimo positivos, como
la confianza, el entusiasmo y el optimismo.
Señala
Goleman que la predisposición al optimismo o al pesimismo puede ser innata,
pero la práctica puede revertir esta situación si la persona es capaz de
detectar el pensamiento derrotista y reconsiderar el problema desde un ángulo
menos sombrío.
4.
Control de los impulsos: Goleman
la define como la capacidad de aplazar
la satisfacción de un deseo en busca de un objetivo. Lo que se trata es que el
aparato psíquico pueda funcionar bajo el régimen del principio de realidad a
través del aplazamiento de la descarga.
5.
Sociabilidad: Tiene
que ver con el conocimiento y control de las emociones y estados de ánimo de
los demás. En este punto, Goleman nos dice que cuanto más hábiles seamos para
interpretar las señales emocionales de los demás, mejor controlaremos las que
nosotros mismos transmitimos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







